“No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber lo que te sostiene, desde tu interior, cuando todo lo demás se derrumba.. .” “Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” (Lucas 12:15) Escribir es fácil, decir algo que verdaderamente importe, eso, es más que simplemente escribir. Los hombres piensan y hablan, las sociedades están llenas de cosas, así como las bibliotecas, cargadas de libros que nadie leerá, cientos de miles de libros que no necesitamos siquiera hojear… pero ¿no son acaso ellos una fuente de conocimiento? ¿Conocimiento de qué? ¿Conocimiento para qué? ¿En qué radica el sentido de vivir? Si en el medio de una selva los hombres pueden vivir sin todos los mecanismos y medios modernos que el hombre ha alcanzado para darle a su vida un mejor pasar, en qué radica el sentido de vivir si, o sean ellos o seamos nosotros, todos, pasaremos de este mundo sin que podamos retener...
La amistad con Jesucristo... "Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces... hallarás el conocimiento de Dios. Porque el Señor da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos;... Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, Y la ciencia fuere grata a tu alma, La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia..."