Antes de continuar, comparto algunas consideraciones hechas en este blog en una entrada de años anteriores. La enseñanza y la revelación , son dos caras de una misma moneda. La enseñanza se recibe y es objetiva , o sea, es algo concreto, una cierta información que me han dado o que he hallado. Pero la revelación es subjetiva , sólo la persona puede ser consciente en su íntima convicción de las cosas que se desprenden de esa enseñanza. Lo voy a explicar. Por ejemplo, tenemos la Biblia, un libro con muchísima información, historias, personajes, enseñanzas, etc. Podemos estudiar su contenido y conocer lo que dice, pero, la misma Biblia, y el propio Señor Jesús nos enseña, que hay cosas que deben sernos reveladas. Así leemos: “En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre , Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños . Sí, Padre, porque así te agradó. Todas la...
La amistad con Jesucristo... "Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces... hallarás el conocimiento de Dios. Porque el Señor da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos;... Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, Y la ciencia fuere grata a tu alma, La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia..."