Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como pedid

El Garante de todo aquel que pide

  Comencemos con un ejemplo, se trata del disfrute de la música clásica (aunque podría ser de otro género). Supongamos que a mi amigo no le gusta la música clásica, pero yo, deseando que le comience a gustar le trato de explicar por qué le debería gustar. Entonces paso a hablarle de su buena reputación y complejidad y de los hombres talentosos que compusieron las grandes obras de la música clásica. ¿Podría alguna de tales razones hacer nacer en mi amigo el gusto por ella? Claro que no. El punto es entonces, que los argumentos racionales no alcanzan para que alguien disfrute de la música clásica. No se la puede encontrar agradable, reconfortante, y bella a base de comentarios ajenos. La persona que no disfruta de tal música, no lo hará a fuerza de argumentos y razones. Esto es precisamente lo que sucede con una persona que no ha sido alcanzada por la conversión que ocurre en aquellos que un día aparecen confesando a Jesús como Señor y amándolo como Amigo y Salvador.  Algunos p...