Antes de continuar, comparto algunas consideraciones hechas en este blog en una entrada de años anteriores. La enseñanza y la revelación , son dos caras de una misma moneda. La enseñanza se recibe y es objetiva , o sea, es algo concreto, una cierta información que me han dado o que he hallado. Pero la revelación es subjetiva , sólo la persona puede ser consciente en su íntima convicción de las cosas que se desprenden de esa enseñanza. Lo voy a explicar. Por ejemplo, tenemos la Biblia, un libro con muchísima información, historias, personajes, enseñanzas, etc. Podemos estudiar su contenido y conocer lo que dice, pero, la misma Biblia, y el propio Señor Jesús nos enseña, que hay cosas que deben sernos reveladas. Así leemos: “En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre , Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños . Sí, Padre, porque así te agradó. Todas la...
“Pero en cuanto a mí, sé que mi Redentor vive, y un día por fin estará sobre la tierra. Y después que mi cuerpo se haya descompuesto, ¡todavía en mi cuerpo veré a Dios! Yo mismo lo veré; así es, lo veré con mis propios ojos. ¡Este pensamiento me llena de asombro!” (Job 19:25-27) “Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga...