“ Nadie conoce al Hijo ni al Padre ” “Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.” (Mateo 11:27). Notemos como en Jeremías, y en las palabras del propio Señor, hallamos esta necesidad de conocer a alguien. Este es un conocimiento en el que existe intimidad. Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y su Hijo, escribe el apóstol Juan. Y el Espíritu Santo, que es el mismo Espíritu del Padre y del Hijo [1] , nos revela a nuestro corazón un solo Hombre digno de plena confianza [2] , en el cual "habita toda la plenitud de la Deidad" (Colosenses 2:9), un solo rostro en el cual resplandece la gloria de Dios, Jesucristo, quien es “la imagen de Dios” (2 Corintios 4). Ahora sabemos por las palabras del propio Señor, que Él y el Padre son uno [3] . Mientras que la revelación dada a Israel nos recuerda que: “Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y...
*** “para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo ” (Colosenses 2:2) “para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él ,” (Efesios 1:17) “leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo ,” (Efesios 3:4) "a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios , a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:12-13) “creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo . A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.” (2 Pedro 3:18) *** Lo verdaderamente singular de la ...