Ir al contenido principal

LECTURA y REFLEXIÓN

 


Como en otras ocasiones, traigo una porción de los escritos de algún autor cristiano que vale la pena leer. 

“… La fe en la persona de Jesús y la esperanza en su promesa significan que su voz, que resuena y está viva en los Evangelios, tiene autoridad suprema y soberana sobre nuestras vidas. Haciendo caso omiso de los lingüistas e historiadores que se mantienen ocupados “buscando moscas en los textos en busca de autenticidad histórica”, como señala John Kirvan, y de los sofisticados exégetas del Seminario de Jesús, que todavía están votando, por el amor de Dios, sobre lo que Jesús realmente dijo y no dijo, tomamos las palabras y dichos del Maestro tal como lo hizo Francisco de Asís, de manera literal. Y este enfoque innovador del mensaje de Jesús tiene implicancias radicales para el estilo de vida de un discípulo confiado.

Piénsalo. En un mundo de cambios rápidos y de un capitalismo global turboalimentado, la competencia impulsa no solo el mercado, sino también la publicación de libros y música cristiana, las instituciones políticas, las relaciones personales, los museos, Hollywood, las estrellas de rap, las rivalidades entre iglesias y el mismo diseño de la vida. La superación, el ascenso social, los juegos de poder, los ataques y traiciones, el engrandecimiento personal, etc. son las piedras preciosas de nuestro altar de los logros.

Por el contrario, en la que se ha convertido en su parábola más citada, Jesús plantea la pregunta:

- ¿Cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?

- El que se compadeció de él —contestó el experto en la Ley.

- Anda entonces y haz tú lo mismo —concluyó Jesús. — LUCAS 10:36-37

Comentando sobre la historia del buen samaritano, Thomas Cahill escribe: “Ahora que estamos a la entrada del tercer milenio desde Jesús, podemos mirar hacia atrás, a los horrores de la historia cristiana, sin dudar ni por un instante de que si los cristianos hubieran puesto la bondad por delante de la devoción al buen orden, la corrección teológica y nuestras propias justificaciones; ¿hubiéramos seguido los humildes pasos del samaritano hereje que estaba dispuesto a lavar las heridas de otra persona, en lugar de los pasos egoístas del sacerdote y de los inmaculados pasos del levita, el mundo que habitamos sería muy diferente”.

 En Mateo, Jesús –el Camino, la Verdad y la Vida- dice: “… Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí” (Mateo 25:40, énfasis añadido).

Poniendo absoluta confianza en esta Palabra viva, San Cútberto, que acaba de recibir un hermoso caballo del rey por estar rengo y viejo, cabalga por el camino, ve a un mendigo andrajoso y le da el caballo. La noticia llega al rey, quien se enoja en su siguiente reunión, el rey le dice a Cútberto: “Te di un caballo magnífico y tú lo desperdiciaste en un mendigo inútil. Deberían haberte dado una yegua vieja y lamentable”.

“Ah, mi amado rey—dice Cútberto—valoras más al hijo de un pura sangre que a un hijo de Dios”. (Tomado del libro "Confianza Despiadada" de Brennan Manning, pp. 160-162).

Hoy pienso que mi mejor obra es reconocer que el pecado del rey de esa historia está en mí y que “mi religión” no es más que un montón de basura inservible.

El Señor dijo“Misericordia quiero”, pido en oración que Dios me dé el hacer su voluntad para poder amar con la clase de amor que el mundo sólo puede encontrar en aquellos que siguen las pisadas del Salvador. 

Cada hombre y mujer que buscamos en Jesús el perdón y la redención de nuestras miserias, no somos más que un mendigo inútil recibiendo el incomparable regalo de Dios, ya que, al fin y al cabo, para cualquiera de nosotros que llegara a hacer todo lo que el Señor nos ha mandado, Él nos dice: "... cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos." (Lucas 17:10). Eso es un fuerte recordatorio de que nadie puede añadir a la justicia de Dios en Cristo que se revela en el evangelio, absolutamente nada, porque el precio de la salvación de cada alma, ha sido pagado por la sangre que el propio Hijo de Dios derramó. Por lo que, como está escrito: "el que se gloría, gloríese en el Señor"

N.M.G.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La angustia secreta del hombre moderno

    angustia 1. Aflicción, congoja, ansiedad. 2. Temor opresivo sin causa precisa.    “… tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos. Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero.” (Salmos 73:3-5)   El evangelio en medio de una sociedad que vive pendiente de las apariencias, no encuentra grietas donde filtrar su mensaje divino. La pretensión de independiente autosuficiencia que han abrazado los hombres y mujeres de la era post-industrial, los ha envuelto en una ficción de invulnerabilidad, en la que el humillarse de corazón y reconocer su necesidad de Dios, es una idea intrusa que pronto convertirá en un enemigo a cualquier religioso de turno que ose entrometerse en la sagrada libertad de su búsqueda de autorealización.   Recuerdo un dicho que dice, “no ves el río de lágrimas, porque le falta una lágrima tuya”. Se ha hablado mucho de la resiliencia de las personas, creo que la mayor resil...

¿Quién puso a Jesús a en la cruz?

  Anoche mientras continuaba mi lectura del libro de Erich Sauer, “En la Palestra de la Fe”, un pasaje me hizo detener la lectura. “Ustedes son los que han colocado aquí a Cristo, en este sufrimiento indecible. No hay que mirar alrededor buscando: ustedes mismos son” . Es difícil admitir que uno es parte de los que pusieron a Cristo en la cruz. Pero es totalmente cierto. “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15:3). La causa de que Cristo diera su vida en la cruz, no fue que el Padre lo envió, su nacimiento fue el medio para salvarnos, porque Dios es la causa de la gracia y del perdón. Pero la causa, la causa de que Cristo tuviera que morir, no es otra que el pecado que está en cada uno de estos vasos precarios que habitamos quienes “éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” (Efesios 2:3). Detestamos ser confrontados con nuestras responsabilidades. Odiamos qu...

El Jesús conocido, el Jesús que conozco y el Jesús que conoceremos

    “Busca la sabiduría como si fuera plata,     como si fuera un tesoro escondido.  Entonces aprenderás a respetar al SEÑOR,     y sabrás lo que es conocer a Dios.  Porque el SEÑOR es el que da la sabiduría;     el conocimiento y la ciencia brotan de sus labios.” (Proverbios 2:4-6 PDT)  “ Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,   para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios” (Colosenses 1:9-11)     Mi deseo, interés   y objetivo es poder exponer la Biblia para que conozcas el testimonio de Cristo, no para simplemente darte información, sino para que puedas conocer al Señor Jesús, que está en los cielos, y de donde, asimismo volverá...