Ir al contenido principal

¿Por qué vemos tanta maldad?

"¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza,

Y los burladores desearán el burlar,

Y los insensatos aborrecerán la ciencia?

Volveos a mi reprensión;

He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros,

Y os haré saber mis palabras.

Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,

Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
Sino que desechasteis todo consejo mío

Y mi reprensión no quisisteis" (Proverbios 1:22-25)


En estas horas las noticias dan cuenta de una nueva adolescente asesinada en una localidad cercana a donde vivo, los pobladores en represalia incendiaron la comisaría, mataron a golpes al abuelo del sospechoso, mientras tanto una mujer embarazada ingresó al hospital con dos disparos en su vientre, y esto es sólo lo que veo pasar desde "mi ventana". 
Así las cosas, me detuve para compartir las siguientes palabras, para que no te sientas solo, si tu también te lamentas al ver lo que está pasando a nuestro alrededor.  

Asesinatos, violencia, destrucción... mujeres golpeadas, hijos abandonados, jóvenes sin sentido, corrupción... por obra del hombre, allí vemos lo que nuestra sociedad que habla de Dios sin conocerlo, que cree en Dios sin temerle, que pide Justicia sin aceptar sus demandas, está cosechando día tras dia. 

Tal es el grado de insensatez de este mundo, que ha llegado a hacer del ateísmo un dogma, y de la necedad una virtud, y lo que es el colmo de la alienación, piensa en lo profundo de su corazón que el Libro de Dios miente, sin haberlo jamás escudriñado seria y atentamente.



Por eso, es Dios quien habla cuando leemos:


"Por cuanto aborrecieron la sabiduría,
Y no escogieron el temor de Jehová,
Ni quisieron mi consejo,
Y menospreciaron toda reprensión mía,
Comerán del fruto de su camino,
Y serán hastiados de sus propios consejos.
Porque el desvío de los ignorantes los matará,
Y la prosperidad de los necios los echará a perder;
Mas el que me oyere, habitará confiadamente
Y vivirá tranquilo, sin temor del mal." (Proverbios 1:29-33)


N.M.G.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Quién puso a Jesús a en la cruz?

  Anoche mientras continuaba mi lectura del libro de Erich Sauer, “En la Palestra de la Fe”, un pasaje me hizo detener la lectura. “Ustedes son los que han colocado aquí a Cristo, en este sufrimiento indecible. No hay que mirar alrededor buscando: ustedes mismos son” . Es difícil admitir que uno es parte de los que pusieron a Cristo en la cruz. Pero es totalmente cierto. “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15:3). La causa de que Cristo diera su vida en la cruz, no fue que el Padre lo envió, su nacimiento fue el medio para salvarnos, porque Dios es la causa de la gracia y del perdón. Pero la causa, la causa de que Cristo tuviera que morir, no es otra que el pecado que está en cada uno de estos vasos precarios que habitamos quienes “éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” (Efesios 2:3). Detestamos ser confrontados con nuestras responsabilidades. Odiamos qu...

La angustia secreta del hombre moderno

    angustia 1. Aflicción, congoja, ansiedad. 2. Temor opresivo sin causa precisa.    “… tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos. Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero.” (Salmos 73:3-5)   El evangelio en medio de una sociedad que vive pendiente de las apariencias, no encuentra grietas donde filtrar su mensaje divino. La pretensión de independiente autosuficiencia que han abrazado los hombres y mujeres de la era post-industrial, los ha envuelto en una ficción de invulnerabilidad, en la que el humillarse de corazón y reconocer su necesidad de Dios, es una idea intrusa que pronto convertirá en un enemigo a cualquier religioso de turno que ose entrometerse en la sagrada libertad de su búsqueda de autorealización.   Recuerdo un dicho que dice, “no ves el río de lágrimas, porque le falta una lágrima tuya”. Se ha hablado mucho de la resiliencia de las personas, creo que la mayor resil...

El Jesús conocido, el Jesús que conozco y el Jesús que conoceremos

    “Busca la sabiduría como si fuera plata,     como si fuera un tesoro escondido.  Entonces aprenderás a respetar al SEÑOR,     y sabrás lo que es conocer a Dios.  Porque el SEÑOR es el que da la sabiduría;     el conocimiento y la ciencia brotan de sus labios.” (Proverbios 2:4-6 PDT)  “ Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,   para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios” (Colosenses 1:9-11)     Mi deseo, interés   y objetivo es poder exponer la Biblia para que conozcas el testimonio de Cristo, no para simplemente darte información, sino para que puedas conocer al Señor Jesús, que está en los cielos, y de donde, asimismo volverá...