Ir al contenido principal

El Adulador Cristiano (Parte 3)

 


El adulador, luego de relativizar el pecado y la maldad del hombre y la mujer, y afianzar su orgullo alimentándolo con promesas de prosperidad y logros terrenales, ignora la cruz de Cristo y sus implicaciones. Veamos esto a continuación.

El adulador pierde de vista el profundo significado de la crucifixión del Salvador

Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que solo piensan en lo terrenal. (Filipenses 3:17-19)

Las palabras del apóstol son claras para quienes buscan la verdad. Los enemigos de la cruz de Cristo son muchos, y se hacen llamar cristianos. Esto se deduce sin dificultad del mismo pasaje, ya que el apóstol se pone de ejemplo junto a otros cristianos, en cuanto a la manera de proceder en este mundo. El ejemplo de cómo se vive, de lo que se habla y se enseña, de cómo se somete uno a la doctrina de Dios, se contrapone con los que viven y hablan en contra de lo que la cruz de Cristo implica. Ellos hablan de Jesús, pero no para llevarnos a las profundidades de la justificación, la redención y santificación, sino para llenar sus propios vientres, o en otras palabras, para fines puramente terrenales.

La crucifixión de Cristo, les escribió el apóstol Pablo a los corintios, era la única cosa que se propuso saber entre ellos (1 Corintios 2:2). La importancia de ese evento, es central. El evangelio se resume en que Cristo murió por nuestros pecados y resucitó (ver 1 Corintios 15). Nunca se insistirá demasiado, ni se dará suficiente gloria al Señor por haber dado su vida por los pecadores. Sin embargo, los aduladores rara vez trataran este tema con seriedad, profundidad y excelencia. El castigo y la humillación pública que merecen nuestros pecados, fueron cargados por el único Inocente. Cada día necesitamos recordar esto, para entender las implicaciones: “por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos” (2 Corintios 5:15). “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” (1 Corintios 6:20).

Es Cristo el dueño de nuestra vida, y debemos vivir en santa obediencia hacia él. Esa es la esencia del mensaje apostólico en lo pastoral (ver Mateo 28:20). Pero el adulador, no quiere importunar a su audiencia con esa “carga”. Él quiere que seas feliz, próspero, y benefactor de la causa, la causa del ministerio del Sr. Lisonjero.

Si entonces, tu vida de fe es llevada a cubrir las exigencias económicas de un ministerio, o a abrazar ritos, en vez de crecer en el conocimiento de Dios y del Señor Jesucristo (ver Efesios 4:13, Colosenses 1:10), no te están alimentando con leche espiritual no adulterada, no estás siendo guiado por un verdadero discípulo de Cristo, sino por un demagogo y sus vanas palabras que solo busca tu rédito material.

Un adulador de buena reputación, será cuidadoso en predicar moralidad, pero completamente negligente en llevarte a la cruz y sus implicaciones, porque el evangelio no es moralidad. Las personas correctas con vidas buenas, necesitan tanto del evangelio como el peor delincuente. Sí, eso es lo que la crucifixión del único Justo implica: nadie es justo delante de Dios fuera de Cristo. Esto escandaliza a las personas de moral elevada, pero no importa cuan intachable sea tu vida, ya en tu orgullo y tu independiente autosuficiencia vive un claro enemigo de la obediencia a Dios. Por esto se nos invita a reconciliarnos con el Creador por medio del único cuya vida en expiación es capaz de justificarnos. Escrito está: "al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él" (2 Corintios 5:21)

En la próxima entrada veremos cómo los aduladores devalúan la exclusiva gloria de Jesucristo. 

N.M.G.  


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Quién puso a Jesús a en la cruz?

  Anoche mientras continuaba mi lectura del libro de Erich Sauer, “En la Palestra de la Fe”, un pasaje me hizo detener la lectura. “Ustedes son los que han colocado aquí a Cristo, en este sufrimiento indecible. No hay que mirar alrededor buscando: ustedes mismos son” . Es difícil admitir que uno es parte de los que pusieron a Cristo en la cruz. Pero es totalmente cierto. “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15:3). La causa de que Cristo diera su vida en la cruz, no fue que el Padre lo envió, su nacimiento fue el medio para salvarnos, porque Dios es la causa de la gracia y del perdón. Pero la causa, la causa de que Cristo tuviera que morir, no es otra que el pecado que está en cada uno de estos vasos precarios que habitamos quienes “éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” (Efesios 2:3). Detestamos ser confrontados con nuestras responsabilidades. Odiamos qu...

La angustia secreta del hombre moderno

    angustia 1. Aflicción, congoja, ansiedad. 2. Temor opresivo sin causa precisa.    “… tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos. Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero.” (Salmos 73:3-5)   El evangelio en medio de una sociedad que vive pendiente de las apariencias, no encuentra grietas donde filtrar su mensaje divino. La pretensión de independiente autosuficiencia que han abrazado los hombres y mujeres de la era post-industrial, los ha envuelto en una ficción de invulnerabilidad, en la que el humillarse de corazón y reconocer su necesidad de Dios, es una idea intrusa que pronto convertirá en un enemigo a cualquier religioso de turno que ose entrometerse en la sagrada libertad de su búsqueda de autorealización.   Recuerdo un dicho que dice, “no ves el río de lágrimas, porque le falta una lágrima tuya”. Se ha hablado mucho de la resiliencia de las personas, creo que la mayor resil...

El Jesús conocido, el Jesús que conozco y el Jesús que conoceremos

    “Busca la sabiduría como si fuera plata,     como si fuera un tesoro escondido.  Entonces aprenderás a respetar al SEÑOR,     y sabrás lo que es conocer a Dios.  Porque el SEÑOR es el que da la sabiduría;     el conocimiento y la ciencia brotan de sus labios.” (Proverbios 2:4-6 PDT)  “ Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,   para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios” (Colosenses 1:9-11)     Mi deseo, interés   y objetivo es poder exponer la Biblia para que conozcas el testimonio de Cristo, no para simplemente darte información, sino para que puedas conocer al Señor Jesús, que está en los cielos, y de donde, asimismo volverá...