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La Iglesia (introducción)

Algunas breves consideraciones básicas.  La Iglesia es en primer lugar, un conjunto de personas definidas y guiadas por su Señor y Maestro, Jesús. En la Biblia se habla de ella como la esposa de Cristo (2 Corintios 11:2), su Cuerpo (1 Corintios 12, Efesios 1:23) y como "la casa del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad" (1 Timoteo 3:15). La Iglesia tiene asimismo, embajadores, por lo que, bien se puede decir que ella es una Embajada del Reino de los cielos que lleva a cabo la obra de autoridad que Cristo mismo delegó en sus discípulos:  "Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.   Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mateo 29:18-19). La Iglesia ejerce autoridad espiritual. Leamos cómo esta autoridad espiritual tiene lugar, no sobre el mundo, sino en el ámbito en el cual los mandamientos del Señor son la Ley a la que s...

Hacer cosas buenas no es ser buena persona

  "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos , ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mateo 7:11) " ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera ; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado .   Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;  No hay quien entienda,  No hay quien busque a Dios. 1 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;  No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. (Romanos 3:9-12) Hacer cosas buenas, y ser alguien bueno no son la misma cosa . Pongamos un ejemplo: un asesino puede respetar leyes, ayudar a los pobres y ser cordial con sus vecinos, a pesar de ser un homicida. Ahora bien, uno dirá, yo no he matado a nadie, pero, si odias a otro, en tu corazón reside la misma raíz de maldad que lleva al homicida a concretar su odio (eliminando el objeto de su odio). Entonces, las cosas buenas que ha...

Palabras grabadas en el corazón

"Hagan que estas palabras penetren en sus oídos,..." (Lucas 9:44) " Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?   El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?   ¿Quién acusará a los escogidos de Dios?  Dios es el que justifica.   ¿Quién es el que condenará?  Cristo es el que murió ; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros."   (Romanos 8:31-34) "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. " (2 Corintios 5:21) "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;   no por obras, para que nadie se gloríe ." (Efesios 2:8-9) " Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicació...

El eterno deleite del Amor

  "Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él (su presencia) en todo tiempo. 31  Me regocijo en la parte habitable de su tierra; Y mis delicias son con los hijos de los hombres."  (Proverbios 8:30-31) El corazón del ser humano tiene deseos de todo tipo. Este breve comentario se dirige al tipo de deseo por el cual sentimos una profunda y fuerte necesidad. Me refiero al tipo de sentimiento que no se sacia con cosas, lugares o logros. Me refiero al tipo de sentimiento que solo el amor de otro ser humano puede llenar. La presencia de esa otra persona a la que amamos... y que nos ama. Millones de canciones de amor nos recuerdan ese profundo deseo de amar y ser amados, que no puede ser reemplazado ni falsificado.  Y es esta, la clase de amor que la Biblia usa para ilustrar la relación de Jesucristo y su iglesia.  "Nosotros lo amamos a Él ... porque Él nos amó primero " , escribió el apóstol Juan en una de sus cartas...

La Revelación del Misterio

  La Revelación “Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.” (Juan 17:25-26) La enseñanza y la revelación, son dos caras de una misma moneda. La enseñanza se recibe y es objetiva, o sea, es algo concreto, una cierta información que me han dado o que he hallado. Pero la revelación es subjetiva, sólo la persona puede ser consciente en su íntima convicción de las cosas que se desprenden de esa enseñanza. Lo voy a explicar. Por ejemplo, tenemos la Biblia, un libro con muchísima información, historias, personajes, enseñanzas, etc. Podemos estudiar su contenido y conocer lo que dice, pero, la misma Biblia, y el propio Señor Jesús nos enseña, que hay cosas que deben sernos reveladas. Así leemos: “En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del ciel...

En pos del Supremo

EL G.O.A.T.* de todos los "goats"   * Las siglas en inglés para el Mejor de Todos los Tiempos   Pasa el tiempo, y en el mundo de los deportes todos están expectantes, viendo si las nuevas superestrellas pueden superar a las leyendas del pasado. En un deporte como el basketball, por ejemplo, que no llega ni a un siglo de profesionalismo, los fanáticos se jactan de que no hay otro como fulano, o mengano, lo mismo pasa en el fútbol, el automovilismo, el tenis, etc.   Ahora, piensa, han pasado 20 siglos, y sólo UN Hombre ha sido capaz de presentar suficientes credenciales para que el registro histórico de la Humanidad lo considere como el unigénito Hijo de Dios, el Salvador del mundo.   En el terreno de la verdad, la justicia y el bien, no hay otro nombre más alto que el de Jesús, el único verdadero Mesías, el único que venció a la muerte, y no sólo a la muerte, sino a la mismísima condena que enfrenta todo pecador.   "Debido a que los hijos de D...

La jactancia de los necios y el anhelo de los sabios

“El alma del que trabaja, trabaja para sí, Porque su boca le estimula.” (Proverbios 16:26)   Estamos obligados, todo el tiempo, cada día, somos sometidos a las leyes de la vida . Debemos comer y beber para seguir sobreviviendo. Debemos abrigarnos para no morir de frío. Debemos trabajar para procurarnos el sustento. Todos los días estamos obligados a cumplir deberes que nuestra condición de criaturas nos impone. Si reflexionamos al respecto, pronto podremos admitir que somos totalmente dependientes y necesitados de la provisión que Dios puso a nuestro alcance en la naturaleza, y que por mucho que algunos se jacten de una falsa superación tecnológica, lo cierto es que todo ser humano está sujeto a los decretos del Creador desde que nace hasta que muere (por mucho que nos esforcemos, por ejemplo, por detener nuestro deterioro físico, inevitablemente la vejez lo traerá). Es pues sabio temer al que tiene todo poder, y ha determinado los límites, leyes, caminos, y destino de todo l...