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Identidad

  ¿Quién soy?  La pregunta que abre esta reflexión va más allá de saber qué soy. Podemos decir que somos seres humanos, criaturas con discernimiento, intención, afecto y voluntad propios. Mortales. Individuales. Únicos. Pero nada de eso responde la respuesta sobre, quién soy. Esta pregunta la hizo el propio Señor Jesús a sus discípulos: “ ¿Quién dicen los hombres que soy yo? ” (Marcos 8:27). Si bien Jesús podía ser identificado como un varón judío de Nazaret, de cierta edad, y de tal familia, que era profeta, rabí, etc., su identidad más profunda y esencial, iba más allá de eso. Y es esa identidad sobre la cual busco que reflexionemos.   Para responder quién soy, no alcanza con definir lo que somos, necesitamos identificarnos . Es la identidad de una persona la que determina quién es. Por eso la respuesta correcta que le fuera dada por Dios mismo al apóstol Pedro, reveló una identidad diferente a la que la gente conocía sobre Jesús de Nazaret, por lo que pudo afir...

En la era de la superficialidad necesitas cavar hondo

Jesús dijo: “Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.” ( Lucas 6:47-49) En la era de la superficialidad, la estética vale más que la ética, el cuerpo somete al alma, la apariencia se prefiere al carácter y la integridad se pierde al precio del mercado. En la era de la superficialidad, lo pasajero vale más que lo eterno, el placer es mejor que lo bueno y la opinión se prefiere a la verdad. En la era de la superficialidad, la imagen supera al contenido, los deseos suplantan el sentido y pasarla bien es el ma...

Oirá el sabio y se volverá un niño

                   “Vivir es constantemente decidir lo que vamos a ser. ¿No perciben ustedes la fabulosa paradoja que esto encierra? ¡Un ser que consiste, más que en lo que es, en lo que va a ser; por tanto, en lo que aún no es! Pues esta esencial, abismática paradoja es nuestra vida… nuestra vida es ante todo toparse con el futuro…” (Ortega   y Gasset) Ortega y Gasset pudo notar la evidente dirección que tiene la vida del hombre en su desarrollo hacia un destino que lo llama a buscar “ lo que ha de ser ”. La pregunta que surge es, entonces, si conociendo el futuro que se nos revela, podemos escoger a qué destino arribaremos, o en otras palabras, en qué nos hemos de convertir. El gran sabio de la antigüedad escribió muchos siglos antes que aquel filósofo español: “Qué maravilloso es ser sabio, poder analizar e interpretar las cosas.” (Eclesiastés 8:1). Sin embargo, la sabiduría de este mundo , como ...

Lógica Irrebatible

  "... la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo." (Evangelio de Juan cap. 1)                   La lógica es una herramienta de juicio, es decir, la forma en que podemos afirmar que nuestras conclusiones son correctas o verdaderas. El juicio es un pensamiento en el que se afirma o se niega algo de una cosa o hecho. Cuando entonces hablamos de ciertas cosas, podemos aplicar la lógica a nuestro razonamiento, para sostener la verdad que afirmamos. Sí, lo sé, este lenguaje puede resultar demasiado abstracto o frío para una entrada en un blog “espiritual”, pero este tema busca mostrar que no hay nada más lógico que el mensaje del evangelio. Uno puede o no creerlo, pero nadie que se haya sentado a analizar el contenido del evangelio como “buenas noticias”, podrá negar la lógica incontestable de sus presupuestos y conclusiones. A este respecto, el e...

Espirituales

  Cualquier verdadero avance en la vida de fe (según Cristo) de una persona, necesitará no sólo del oír con fe las palabras del Señor, sino, además, de comprender sus enseñanzas. El discipulado, implica enseñanza y obediencia a aquello que recibimos como doctrina. Por eso leemos: “… aunque antes eran esclavos del pecado, ya se han sometido de corazón a la enseñanza que les fue transmitida.” (Romanos 6:17) La realidad nos exige reconocer que todos nos sometemos y respondemos en obediencia a personas, deseos, ideas o cosas. Ya sea a las reglas del mundo para poder prosperar materialmente, ya sean los requisitos y demandas de una disciplina deportiva o artística que requieren nuestro sometimiento a sus reglas   y metas, o sea la búsqueda de placer al que podemos entregarnos al punto de ser adictos, o cualquier otra filosofía de vida, entre otras cosas, inevitablemente estaremos bajo órdenes, o dicho en otras palabras, habremos de obedecer ciertas formas y filosofías de vida q...

Cómo tener un corazón limpio (II)

  “... el Señor le dijo... No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.” (1 Samuel 16:7)                           Si pudiéramos ver todas las cosas, como Dios las ve, conociendo la verdad del derecho y del revés, con infalible omnisciencia y saber, comprenderíamos que las grandes advertencias del día del Juicio, jamás han tenido un ápice de exageración. No por casualidad, los salmos, los profetas, los apóstoles, y más que ningún otro, el propio Señor Jesús, llamó a considerar la ira   que caerá " sobre todo ser humano que hace lo malo " (Ro. 2:10) El punto crucial, está en enfrentarnos a la verdad delante de la cual, cada uno de nosotros, oirá decir: “eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas h...

Fe para vencer en el último round

    “Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.” (2 Timoteo 4:18) “No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” (Salmos 23)                         El testimonio del apóstol Pablo en su segunda carta a Timoteo, es muy especial, ya que, en términos meramente materiales/humanos, sería imposible de valorar, teniendo en vista que él, fue injustamente encarcelado, y finalmente, ejecutado. Sin embargo, pudo decir con verdad, al llegar al final de su vida, que había alcanzado la meta, " he guardado la fe " (2 Tim. 4:7), habiendo acabado la carrera y peleado la buena batalla (que no es contra "carne y sangre"). A eso le llamo yo terminar de pie el último round frente a la muerte, o como está escrito, "y habiendo acabado todo, estar firme" (Efesios 6). Firmes, Fundados...